lunes, 8 de marzo de 2010

como dejar de morderte las uñas!

.

1. Un vicio antiestético y poco saludable

Antiestético. Morderse las uñas causa un mal efecto, sobre todo en las relaciones sociales.

Nervios, aburrimiento, estrés, ansiedad... son los causantes de la onicofagia, término médico para denominar a este vicio tan antiestético y poco saludable.

Su práctica comienza en la niñez, y aunque después de la adolescencia se suele abandonar, hay personas que persisten en ello de forma compulsiva.

Y tener las manos prácticamente sin uñas, llenas de padrastros o con pellejos, no es una buena carta de presentación para nadie. Si es tu caso y quieres una solución para acabar con ello, toma nota de nuestros consejos.




2. No es sólo cuestión de estética


El morderse las uñas no es un problema únicamente estético, también afecta a la salud.

- En la boca. La onicofagia puede producir desgaste en los dientes; quebrantamiento del esmalte; reabsorción de la raíz del diente lo que conlleva su caída; y ulceraciones de las encías, causadas por los picos puntiagudos de las uñas.

- En las manos. Es habitual producirse pequeñas heridas, lo que constituye una puerta de entrada para las bacterias que pueden provocar infecciones en la matriz de las uñas; además, puede verse afectada la habilidad de sujetar objetos y el sentido táctil.

Incluso pacientes ancianos que mantienen esta compulsión, pueden sufrir alteraciones en la circulación.




3. Métodos para tratar este mal hábito


El agobio o los castigos, en el caso de los niños, no son la mejor solución. Esto provoca más ansiedad y, por lo tanto, más necesidad de seguir mordiéndose las uñas. Para romper este círculo vicioso hay una serie de métodos que te pueden ayudar. ¿Quieres conocerlos?

- Remedios caseros
Los más conocidos son comprarse un esmalte con sabor amargo o ponerse tiritas en los dedos. Pero también te ayudarán las uñas postizas, pintarte las uñas aunque las tengas muy cortas, utilizar algún objeto antiestrés cuando notes la necesidad, y tener siempre a mano una lima para esos piquitos tan tentadores.

- Ayuda profesional
Si tu situación ha llegado al extremos de quedarte literalmente sin uñas o te genera una ansiedad que afecta a tu vida personal, debes acudir al psicólogo. El especialista determinará las situaciones que provocan el comerse las uñas, para así controlar el hábito. Suele recomendar llevar un diario donde anotar las circunstancias que provocan este acto.

El psicólogo puede estar en combinación con un dentista, quien confeccionará una especie de funda entre los molares y premolares que impida que los incisivos se junten y así el poder morderse las uñas.

- Técnicas alternativas
Si simplemente es un problema de nerviosismo, te vendrá muy bien la práctica de técnicas de relajación, Yoga o Tai Chi. Estos métodos te ayudarán a controlar el estrés y la ansiedad.

Una vez que consigas liberarte del yugo de esta manía, déjate crecer las uñas. Al principio comprobarás que están debilitadas y se rompen o laminan con facilidad. ¡No te preocupes! No hay nada que un buen endurecedor no pueda solucionar. Con el tiempo se fortalecerán y ya no tendrás la necesidad de esconder las manos nunca más.

Miriam Montero

Especialista en Belleza y Salud / SaludManía

Puleva Salud

0 comments

:a: :b: :c: :d: :e: :f: :g: :h: :i: :j: :k: :l: :m: :n:

Publicar un comentario